Monday, February 27, 2012

" VENUS DEL DESEO".

El río del deseo fluye por las venas


como un incendio dorado,

como una supernova que estalla hacia dentro,

caracola,vulva,perla,fuego.



Hay relámpagos en la sangre cuando se ama,

hay aludes,crepúsculos,cometas que se estrellan.



Late tu mirada en el cuerpo de mi Venus,

que se mece,se aletarga,

se deja beber,se vuelve roja de mieles

y se entrega.



Mi loba huele tu silencio

lo tiene en la boca

en su lengua de rosa o de sirena.



Y juntos comulgamos

este vino pagano de rocío y estrellas

cuando mi verano se queda adormecido

acurrucado y tibio entre tus piernas...



" CUANDO ESTES CONMIGO ".

En el paisaje nuevo


En el paisaje nuevo en que estarás conmigo

reposará la tarde como una flor caída.



Nos habremos deseado

tanto, que el beso habrá muerto.



Yo lo veré en tus ojos, maduros de otra sombra.

Ojos de un valle ausente. Ojos con otra luna



Entre los dos corazones

llorará tu voz

antigua.



...Una tarde peinada con una raya oscura.

Tú tendrás la mitad más dulce de la vida.



Las camelias de tu boca

morirán en otro tiempo.



...Y aquella tarde mía, ya no será la tuya.



" SI YO FUERA".

Si fuera todo mar,


para nunca salirme de tu senda!

¡Si Dios me hiciera viento,

para siempre encontrarme por tus velas!

¡Si el universo acelerara el paso,

para romper los ecos de esta ausencia!

Cuando regreses, rodará en mi rostro

la enternecida claridad que sueñas.

Para mirarte, amado,

en mis ojos hay público de estrellas.

Cuando me tomes, trémulo,

habrá lirios naciendo por mi tierra,

y algún niño dormido de caricia

en cada nido azul que te detenga.

Nuestras almas, como ávidas gaviotas,

se tenderán al viento de la entrega,

y yo, fuente de olas, te haré cósmico...

¡Hay tanto mar nadando en mis estrellas!

Recogeremos albas infinitas,

las que duermen al astro en la palmera,

las que prenden el trino en las alondras

y levantan el sueño de las selvas.

En cada alba desharemos juntos

este poema exaltado de la espera,

y detendremos de emoción al mundo

al regalo nupcial de auroras nuestras.

.

" TRANSFORMACION".

Fui semilla de sol plantada en la tierra,


parida por un tornado de agua,

entre polvo estelar y alarido de colores.



Yo quería nacer mariposa,

águila

y que me crecieran doradas plumas,

pero nací higuera de enormes raíces

y me salieron ramas

y de las ramas hojas

y me nacieron ojos en la corteza.



De las hojas brotaron palomas

y acunaron suspiros mis rojos dedos,

mis manos abanicaron tinieblas

y probé la manzana del edén.



Supe del sabor de la sangre

y me punzaron los huesos

y aprendí a llorar con mi sombra

y a cargar la cruz del fruto de María

pero también probé la miel sagrada de la rosa

y la carne del cordero

y tuve sangre virgen en las venas

y entre mis piernas el jugo de Adán corrió.



Mi vientre parió moradas mariposas

que alimenté con savia pura de abeja

y me transforme en Olmo

para defender los frutos

y ni sequías

ni tempestades

arrancaron mi tronco de la tierra.



Cantaron muchas primaveras con sus inviernos,

maduraron los higos y a la vida cayeron

y se olvidaron de este árbol

y desnudas quedaron mis ramas.



Dejé de ser higuera y olmo,

me crecieron alas

y en las plumas colores

y en los colores agua

y me convertí en pez-golondrina.



Mis lágrimas humedecen las escamas

y los suspiros hacen volar mis alas

cuando veo las semillas que mis frutos dieron.



Soy feliz de haber nacido higuera,

volverme Olmo

y ahora ser pez-golondrina

sin nido fijo y sin cadenas.



" M I E D O " .

¿Cómo ahuyentaríamos al miedo


si no existieran piedras?

¿Cómo lanzarles sillas

si también sienten miedo?

¿Hemos de sacarnos los ojos y aventárselos?

¿Y si se los ponen en las cuencas y no nos reconoce?

¡Cómo encomendar el alma

si huyó despavorida de nosotros!...

Thursday, February 2, 2012

POR QUE CORREMOS?...

Por qué corremos....




HE OÍDO CONTAR LO SIGUIENTE: Cierto día, en un pueblo, un hombre se volvió loco. Era una tarde calurosa y el hombre andaba solo por un camino apartado. Andaba con bastante prisa, intentando no asustarse: es posible asustarse cuando hay alguien, pero ¿cómo puede asustarse alguien cuando no hay nadie? Pero nosotros nos asustamos cuando no hay nadie. En realidad, nos tenemos mi ...edo a nosotros mismos, y cuando estamos solos el miedo es todavía mayor.



A nadie tememos más que a nosotros mismos. Tenemos menos miedo cuando nos acompaña alguien, y más miedo cuando nos quedamos solos. Aquel hombre estaba solo. Se asustó y echó a correr. Todo estaba tranquilo y silencioso: era por la tarde; no había nadie. Cuando empezó a correr más deprisa, percibió el sonido de unos pies que corrían detrás de él. Lo invadió el pánico: pensó que alguien lo seguía. Lleno de temor, miró atrás de reojo y vio que lo perseguía una larga sombra. Era su propia sombra; pero, cuando vio que lo perseguía una sombra larga siguió corriendo más deprisa todavía. Aquel hombre no podía detenerse, porque, cuanto más corría, más deprisa corría la sombra tras de él. Por último, el hombre se volvió loco.



Pero hay personas que veneran incluso a los locos. Cuando la gente lo veía pasar corriendo por los pueblos, creían que seguía alguna gran práctica ascética. Jamás se detenía, salvo en la oscuridad de la noche, cuando desaparecía la sombra y él creía que no tenía a nadie detrás. Más tarde, no se detenía siquiera de noche, pues pensaba que a pesar de todo lo que había corrido por el día la sombra lo alcanzaba mientras él descansaba de noche, para perseguirlo de nuevo a la mañana siguiente. De modo que seguía corriendo hasta por la noche. Al fin se volvió completamente loco; no comía ni bebía. Millares de personas lo veían correr y le arrojaban flores; algunos le entregaban un pedazo de pan o algo de agua. La gente lo veneraba cada vez más; millares de personas le presentaban sus respetos. Pero el hombre estaba cada vez más enloquecido, hasta que, un día, cayó al suelo y murió.



Los habitantes del pueblo donde habían muerto cavaron su tumba bajo la sombra de un árbol y pidieron a un viejo faquir del pueblo que grabara en la lápida una inscripción. El faquir escribió una línea en la lápida. Allí sigue la tumba, en un pueblo, en alguna parte. Es posible que la veáis algún día. Leed la línea.



El faquir escribió en la lápida: “Yace aquí un hombre que huyó de su sombra toda su vida; que derrochó toda su vida huyendo de una sombra. Y ese hombre no sabía siquiera tanto como sabe su lápida. Pues la lápida está en la sombra y no corre, así no hace sombra.”



Nosotros corremos también. Podemos asombrarnos de que un hombre huya de su propia sombra; pero también nosotros huimos de sombras. Y aquello de lo que huimos también se pone a perseguirnos. Cuanto más corremos, más deprisa nos sigue, pues es nuestra propia sombra...



OSHO